Trucos y herramientas
Reducción en la empresa
Bienvenido a la muestra de buenos ejemplos de los negocios y corporaciones que hacen reducciones de papel significativas. Reducir el papel que se desperdicia es una gran decisión desde el punto de vista medioambiental y social, a la vez que se ahorra dinero.
Los enlaces que te mostramos abajo, son historias sobre la eficiencia del papel orientado en los negocios (danos más ejemplos, estamos trabajando en ello), o haz un compromiso empresarial para ahorrar papel.
Ahorro de papel en los negocios
Publicaciones de revistas y libros
Mejores prácticas para un uso del papel eficiente.
Impresión
Anuncios
Mails y distribución
Ejemplos de ahorro de papel
Estamos buscando nuevos ejemplos. Si tu empresa tiene una buena historia sobre la reducción en el uso de papel, ¿Queremos conocerla! Por favor manda la información al Shrink Co-ordinator.
- Una descripción general sobre la clase de reducciones de papel que estáis haciendo (por ejemplo, ahorro de papel en la oficina, reducción de papel no leído como las revistas o catálogos, reducir el volumen de papel usando papel de menos peso).
- Una explicación de la causa que ha motivado los cambios.
- Algún detalle acerca de las prácticas desarrolladas para llevar a cabo las reducciones.
- Un perfil breve de una persona o equipo que haya conseguido méritos por ahorro de papel.
- La cantidad de papel y el grado de participación.
- Ahorros financieros y de otro tipo.
- Una foto o dos para ilustrarlo
¿Tu compañía quiere hacer un compromiso de reducción de papel?
Queremos recoger en esta web las mejores prácticas. Si quieres compartir tu experiencia con nosotros sólo tienes que hacer una breve descripción del compromiso de tu compañ&icaute;a para reducir el consumo de papel con evidencias documentales y un plan de cómo se va a llevar a cabo a esta dirección: hag@worldforests.org
Pincha aquí para Trucos y Herramientas que ayudan a parar el consumo basura de papel en la oficina e ideas para incluir en tu plan de ahorro de papel.
Ahorro de papel en las empresas.
Ejemplo 1: no más catálogos
Los catálogos en papel tienen los días contados. Muchas empresas han decidido acabar con esta forma de publicidad tan despilfarradora. Muchos consumidores prefieren las compras a través de internet por su rapidez y comodidad, a las compras por correo. En la primavera de 2008, la empresa Canadian Tire anunció que no imprimiría los 6 millones de catálogos que mandaba. Esto refleja que se están produciendo cambios.
Ejemplo 2: El Banco de América y el uso del papel
El Banco de América, una de las 20 empresas más grandes del mundo, es líder en la búsqueda de medidas para reducir el uso de papel. Cuenta con altos cargos comprometidos que han creado una política de empresa para reducir su huella forestal. Esa política se ha extendido por toda la organización. Se ha animado a todos los empleados a que reduzcan el uso de papel y a que piensen en nuevas maneras de ayudar a la empresa a reducir el uso de recursos naturales. El Banco de América no hace esto porque esté liderado por ecologistas acérrimos, sino porque aumentar la eficacia usando menos recursos naturales, incluido el papel, es una manera de ahorrar dinero. El primer informe tras el cambio de política supuso un ahorro de 20.000 dólares tras el envío a clientes de postales en las que se les informaba de que podían acceder a la información en internet en vez de tener que imprimir y enviar los documentos. Después de hacer que los recibos de los cajeros automáticos se hicieran más pequeños, ligeros y opcionales, se consiguió un ahorro de medio millón de dólares. Un año después de iniciar una campaña interna para que los empleados imprimieran e hicieran copias por las dos caras del papel, se redujo un 18% la cantidad de papel de fotocopiadoras y un 32% el papel impreso. Con ello, la empresa consiguió ahorrar un millón de dólares. Colocar formularios e impresos en internet hizo que se ahorraran 10 millones de dólares, sin incluir el coste del franqueo de cartas y el de almacenamiento.
En el Banco de América, esta fuerte tendencia a la baja en el consumo de papel se ha logrado en parte contando con un empleado a tiempo completo cuya labor exclusiva es la de controlar cuánto papel usa la empresa, quién lo gasta y para qué. En un informe para “Ética Forestal”, Heather Serantis aseguró que Banco de América “explica a sus empleados cómo la reducción de costes gracias a la reducción del consumo de papel se traduce en mayor eficiencia. Y los empleados pueden así ver los beneficios económicos de lo que hacen”. Serantis cree que el éxito del banco reside en que no tienen como objetivo una oficina sin papel, un objetivo demasiado difícil como para lograrlo. En vez de ello, la empresa se ha comprometido a tener una dedicación permanente para ir mejorando poco a poco con cambios durante la última década que se han traducido en considerables ahorros. Parte de este dinero se ha invertido en nuevos sistemas que acabarán por reflejarse en ahorro de papel o en otras mejoras medioambientales (Fuente: “Caminos de Papel”, por Mandy Haggith, Virgin Books, 2008).
Ejemplo 3: Hewlett Packard y la reducción del empaquetado
Parte del objetivo del empaquetado es el de proteger el contenido durante el transporte hasta los clientes. En teoría, el empaquetado de productos frágiles en fuertes cajas de cartón permite que puedan ser transportados en camiones sin que se dañen durante los trayectos. En la práctica, puede que así sólo se consiga que los encargados del transporte manejen las cajas con menos cuidado. Es algo que descubrieron en Hewlett Packard cuando rediseñaron el empaquetado de sus impresoras de oficina, de las que vendían un total de cinco millones al mes.
Kevin Howard, diseñador de embalaje de la empresa, tuvo la innovadora idea de “reducir los daños reduciendo el empaquetado”. En vez de colocar las impresoras en fuertes cajas llenas de complejos sistemas de amortiguación de los golpes, la empresa decidió distribuir las impresoras a grandes tiendas metiéndolas en bandejas reutilizables y rodeando el aparato simplemente con plástico transparente. El tipo de bandeja estaba especialmente diseñado para que pudiera levantarse de forma sencilla por las carretillas elevadoras y, al estar las frágiles impresoras a la vista, los que manipulaban los pedidos eran más cuidadosos. Así, se consiguió reducir en un 90% el volumen del empaquetado y mejorar las roturas durante el transporte (un 5% menos). Se trató de un cambio positivo en todos los sentidos (Fuente: “Papel o plástico”, por Daniel Imhoff, Sierra Club Books, 2005).
Ejemplo 4: Ropa Patagonia y la reducción de embalaje
Otro objetivo del embalaje es el de atraer la atención de los posibles consumidores e informarles. Muchas etiquetas de productos alimenticios se hacen de papel, como las etiquetas de las latas, las pegatinas de la fruta y el inmenso abanico de paquetes de cartón que se usan para esconder comida en su interior que ya está envasada en plástico, desde salchichas a golosinas. Los productos no alimentarios también se envasan a veces en llamativos embalajes y, normalmente, se hace para que el cliente identifique fácilmente la marca, no para proteger el contenido.
A veces, el embalaje es un obstáculo a la hora de convencer a la gente para que compre un producto, tal y como descubrió la fabricante de ropa para actividades al aire libre Patagonia. Según un portavoz de la compañía, “al comienzo de nuestra actividad empresarial, cuando vendíamos polipropileno, lo envasábamos en una bolsa de plástico con un etiqueta de cartón, lo que nos costaba veinte céntimos por unidad. Después, pasamos a empaquetarlo en una bolsa de papel como las de los supermercados. Eso supuso un menor impacto medioambiental y costaba dieciséis céntimos por unidad. Ahora, con nuestra línea Capilene, nos limitamos a enrollar la prenda sujetándola con dos gomas elásticas y una etiqueta de cartón reciclado. Lo llamamos el “rollo de sushi”. Ha reducido el coste a seis céntimos por unidad y eliminado un montón de basura. Además, el hecho de tener el producto expuesto facilita que la gente toque el material y esto ha conseguido aumentar las ventas. Los distribuidores pensaron que no iba a ser una buena idea, trataron de convencernos de que a los clientes no les gustaría. Pero, una vez más, cuando las cosas se hacen bien, tienen éxito”. (Fuente: Dogwood Alliance)

